martes, 4 de septiembre de 2012

Disneyland Paris: Discoveryland, la Tierra de los Visionarios


En los años 50, la humanidad soñaba con un futuro en el que la tecnología haría nuestra vida más fácil, pero que además nos ayudaría a hacer grandes proezas, como la posibilidad de llegar a la luna. Tomorrowland, en Disneyland California, era la tierra en la que éstos sueños futuristas se hacían realidad. Pero en 1969, Neil Armstrong se convertía en el primer humano en caminar sobre la luna, y esa parte de Tomorrowland ya no representaba un futuro soñado, sino un presente muy real.

Tomorrowland en el Magic Kingdom de Walt Disney World
El problema de Tomorrowland en los parques Disney de Estados Unidos y Japón, era precisamente ese: la caducidad. La idea de ver el futuro y las cosas que en él podríamos lograr era un gran sueño hecho realidad, pero a medida que el futuro se iba convirtiendo en presente, Tomorrowland se quedaba anticuada.

Vista de Discoveryland en 1992, aún sin la silueta de Space Mountain en el horizonte

Durante la creación de Disneyland París los Imagineers se dieron cuenta de que tenían una nueva oportunidad para hacer las cosas de otra forma, dando un giro al concepto del futuro, viéndolo desde la perspectiva de los grandes visionarios del pasado, como Julio Verne, H. G. Wells y Leonardo Da Vincci, así como George Lucas.

Parte de un concepto artístico de Discoveryland

La idea de un mundo futurista tal como era imaginado en épocas pasadas como el renacimiento o en el siglo XIX, permitía a los Imagineers crear un entorno atemporal, sin fecha de caducidad y sin límites para la imaginación que hiciera referencia a los grandes viajes extraordinarios y los sueños de exploración. Así nació Discoveryland, un lugar en el que la humanidad podía viajar a través de la tierra, el mar, el aire y el espacio.

Ésta es la versión completa del concepto artístico de Discoveryland anterior

Así la tierra está representada por los propios elementos geológicos de Discoveryland y la atracción Autopia. El aire está representado en Videopolis y su dirigible Hyperion. Mientras tanto, los misterios del mar se pueden descubrir en el submarino del capitán Nemo, el Nautilus.

El indicador de la entrada de Discoveryland evoca un mundo de ciencia-ficción al estilo de Julio Verne

Y por último, podemos viajar al espacio a bordo de los cohetes del Orbitron, disparados por un cañón en Space Mountain, o en un Starspeeder 3000 en Star Tours.


Discoveryland se encuentra en una tierra geológicamente muy activa. Las rocas tienen formas geométricas y parecen surgir del suelo por sí solas. Éstas formas existen realmente en la naturaleza, pero aquí parecen sacadas de la ciencia-ficción. De las rocas surgen fuentes de agua caliente y burbujeante, como si bajo tierra hubiese un punto caliente, una especie de volcán subterráneo. La vegetación está formada por plantas de formas sorprendentes, que parecen haber sido diseñadas así de forma intencionada, como las araucarias de Chile.

Monumento a Julio Verne en Discoveryland. La placa dice "Todo lo que está en el límite de lo posible debe ser y será alcanzado"

Al entrar en Discoveryland, nos sentimos transportados a un mundo atemporal e irreal al mismo tiempo, a un futuro que nunca fue. Nos encontramos en una gran plaza, donde los edificios evocan épocas que nunca han existido, la música flota en el aire dando un ambiente épico y nostálgico al mismo tiempo, y en medio de la plaza un grupo de cohetes revolotean alrededor de las esferas planetarias del Orbitron.

Poster del Orbitron

La concepción del Orbitron fue en principio  sólo una idea que Tim Delaney nunca pensó que se podría construir: "para concebirla nos dimos una vuelta por el museo de Artes y Oficios de Paris. Estudiamos muy bien las maquetas planetarias de siglos pasados, antiguos objetos científicos y astronómicos.

El Orbitron

Una vez concebida la forma, recreamos los colores y los materiales. Con el objetivo de darle una apariencia noble y cálida, usamos el bronce, el cobre y el latón. Iluminamos la estructura con neones que lo cargan de energía y le confieren un aspecto atemporal".

Concepto artístico del Orbitron

Insipirados en los cómics de los años 30 de Buck Rogers y Guy L'Eclair, los cohetes del Orbitron son pequeños vehículos que sus ocupantes pueden dirigir hacia arriba y hacia abajo durante el vuelo

Concepto artístico de los cohetes del Orbitron

Ray Bradbury, autor de Crónicas Marcianas, entre otros famosos libros de ciencia-ficción, también aportó su creatividad a la atracción: "Sugerí que para Orbitron los planetas se desplazaran en sentido contrario al de los cohetes. Eso permite duplicar la impresión de vitalidad de manera importante".

El diseño del Orbitron recuerda a los bocetos de máquinas ideadas por Leonardo Da Vincci.

El primer edificio que tenemos a la derecha era la extinta atracción Le Visionarium, donde el simpático audioanimatronic 9-Eye nos llevaba en un viaje en el tiempo a otras épocas, pero en 2004 cerró la atracción y fue sustituida por Buzz Lightyear Laser Blast.

El edificio de Buzz Lightyear Laser Blast que anteriormente albergaba la atracción Le Visionarium

La nueva atracción basada en el personaje de Buzz Lightyear de Toy Story, es la atracción mas desenfadada de Discoveryland, y es la que da el toque divertido a la zona, ya que es una atracción familiar para todas las edades en la que se combinan los conceptos de Dark Ride y galería de tiro, por lo que es como si nos metiéramos dentro de un videojuego en el que tenemos que disparar a los objetivos desde una nave XP-41 Space Cruiser que hace un recorrido por diferentes escenas.

Al entrar en Buzz Lightyear Laser Blast somos recibidos por un espectacular audioanimatronic de Buzz Lightyear que nos da las instrucciones para nuestra misión interestelar.

En este juego frenético tenemos que disparar a los robots del malvado Emperador Zurg que intenta robar todas las pilas del universo para poner en marcha un ejército de robots. Si el ejército de robots consigue robar las pilas, ningún juguete del universo podrá volver a funcionar, por lo que nuestra misión es disparar a todos los robots para destruirlos y que los niños de todo el universo puedan seguir jugando con sus juguetes.

Buzz Lightyear Laser Blast

En la atracción podemos encontrar a 9-Eye, el mítico robot de Le Visionarium, un tributo de los imagineers a la atracción que anteriormente ocupaba el lugar de Buzz Lightyear Laser Blast.

Concepto artístico de Videópolis

El siguiente edificio que nos encontramos es Videopolis. A su entrada vemos el dirigible de la famosa película de aventuras de Walt Disney "La Isla del Fin del Mundo".

Videópolis y el Hyperion bajo una impresionante nevada

Como todo en disneyland, tiene su historia:

Videopolis era antiguamente un hangar, desde donde partían los vuelos del dirigible Hyperion. Sin embargo, después de 49 viajes, su capitán desapareció inexplicablemente sin dejar rastro. El Hyperion permanece allí inmóvil, como esperando su regreso y guardando celosamente sus secretos.


Los actuales propietarios del hangar lo transformaron en un gran teatro y restaurante. El lugar donde se vendían los tickets para viajar en el Hyperion es hoy en día la barra donde se puede pedir la comida antes de dirigirse a las mesas desde las cuales se puede disfrutar de los espectáculos que tienen lugar en el escenario.

La Cabina del Hyperion

La estructura más grande de Discoveryland es Space Mountain, una estación espacial directamente sacada de la novela de Julio Verne "De la Tierra a la Luna", en la que un grupo de empresarios fabricantes de armas ven que su negocio va perdiendo mercado porque en el mundo hay cada vez menos guerras. Ésto les lleva a buscar nuevas formas de hacer dinero, así que deciden fabricar un cohete para viajar a la luna, y un gigantesco cañón para lanzar dicho cohete.

Poster de Space Mountain

Space Mountain mide 36 metros de altura, y su cañón Columbiad de 22 metros tiene una inclinación de 32º que permite al cohete alcanzar una velocidad de 75 km/h.

Concepto artístico de Space Mountain

Space Mountain: de la Terre a la Lune se inauguró en 1995, y fue considerada la atracción que salvó Disneyland Paris de la bancarrota, ya que, por entonces, el parque no tenía ninguna atracción verdaderamente fuerte, y aunque la clásica Big Thunder Mountain y la por entonces recientemente inaugurada Indiana Jones et le Temple du Peril son divertidas, y Star Tours causa una impresión vertiginosa, ninguna de ellas son atracciones de las que hacen gritar, y eso es muy importante para el público europeo cuando visita un parque temático, sobre todo para un público de determinadas edades como adolescentes y jóvenes adultos.

Concepto artístico del cañón Columbiad de Space Mountain

Space Mountain: de la Terre a la Lune disparaba a los pasajeros en un cohete al espacio en un vertiginoso viaje por el espacio hasta la luna para después volver a la tierra de forma igual de vertiginosa. La sensación es tan real que no nos damos cuenta de que lo que parece en un viaje real por el espacio es en realidad una montaña rusa a oscuras en la que no se ven las vías y sólo vemos a nuestro alrededor estrellas y asteroides a punto de chocar contra nosotros.

Space Mountain bajo la nieve

En 2005, tras 10 años viajando a la luna, Space Mountan fue remodelada y se cambió la misión de vuelo y el nombre de la atracción pasó a ser Space Mountain, Mission 2: Supernova. En ésta ocasión el Columbiad nos dispara más allá de la luna, a años luz de la tierra para asistir en vivo a la explosión de una estrella supernova. Ahora además de asteroides y estrellas, atravesamos galaxias cuyos planetas pasan sobre nuestras cabezas.

Space Mountain

la Space Mountain de Disneyland Paris fue la primera montaña rusa del mundo en tener una banda sonora sincronizada con su recorrido y sus movimientos mediante un sistema de tarjetas magnéticas colocadas en las vías y lectores en los bajos de los vehículos que permitían leer los fragmentos musicales correspondientes a cada tramo y que estaban grabados en las tarjetas.

El Cañón Columbiad de Space Mountain

También fue la primera montaña rusa del mundo en lanzar a sus viajeros a una velocidad de 75 km/h desde el suelo en lugar de subir lentamente y dejarlos caer desde arriba. Y sigue siendo una de las pocas en lanzarlos con una inclinación de 32º en lugar de hacerlo de forma horizontal como hacen la mayoría de las montañas rusas de éste tipo en todo el mundo.

Los andenes de Space Mountain

Como comentario personal, os diré algo: he estado en montañas rusas más rápidas, incluso más grandes que Space Mountain. ¡Pero jamás ninguna me ha impresionado tanto ni me ha hecho gritar como ésta! Por eso hasta el día de hoy es mi atracción favorita de Disney y del mundo entero.

Un X-Wing volando hacia Space Mountain

Delante de Space Mountain se encuentra Discovery Lagoon, una laguna de agua imaginariamente comunicada con el mar, y en medio de ella se encuentra el Nautilus, el mítico submarino con el que el Capitán Nemo exploraba los océanos.

Concepto artístico de Discovery Lagoon y Les Mistères du Nautilus

Les Mystères du Nautilus se inauguró en 1994 y reproduce fielmente los decorados de la película de Walt Disney 20.000 Leguas de Viaje Submarino. El artista Tom Sherman, un experto en la película, hizo más de 250 diseños para mostrar todos los detalles del Nautilus.

Diseño del interior del Nautilus y el orden de su sucesión de escenas y decorados

Antes de la inauguración de la atracción, se hizo entrega a Tom Sherman de un certificado nombrándole almirante del Nautilus, su sueño de toda la vida.

Concepto artístico del poster de Les Mystères du Nautilus

Para crear el órgano del Nautilus, los Imagineers se inspiraron en el órgano que se encuentra en la atracción Haunted Mansion de Disneyland California. El motivo es muy simple: ese es el órgano original usado en la película 20.000 Leguas de Viaje Submarino.

Discovery Lagoon con el Nautilus frente a Space Mountain.

En contraste con el estilo victoriano de Discoveryland, justo detrás de Space Mountain, encontramos un edificio de estilo totalmente diferente, con un estilo más futurista que representa un astropuerto, y alberga la atracción Star Tours. Junto al edificio encontramos una fiel reproducción de un fabuloso X-Wing, de la película La Guerra de las Galaxias de George Lucas.

Concepto artístico de Star Tours

Star Tours es una agencia de viajes interestelar que ofrece viajes turísticos a los planetas y glaxias de las historias de George Lucas a bordo de una nave espacial llamada Starspeeder 3000.

Frente a Star Tours nos encontramos con éste X-Wing en pleno vuelo

En la cola de entrada para tomar nuestro vuelo, podemos conocer a los populares robots de la saga La Guerra de las Galaxias y de las películas de Cortocircuito. Uno de los Speeder Bikes originales de la película se encuentra también aquí.

C3PO nos da la bienvenida a Star Tours

El androide de C3PO cuenta con la voz de Anthony Daniels, la voz original del personaje en las películas en su doblaje francés.

R2D2 reparando un Starspeeder que ha sufrido algún percance

En la sala de control de Star Tours, además de unos simpáticos extraterrestres, hay unos gigantescos y antiguos ordenadores que originalmente pertenecían a la atracción Pirates of the Caribbean de Disneyland California. Esos enormes ordenadores dejaron de ser usados cuando la tecnología permitió usar aparatos más pequeños. Su inclusión en la decoración de Star Tours en Disneyland Paris, rinde homenaje a los Imagineers mas veteranos.

El Starspeeder a tamaño natural

Otro tributo al talento creativo de los primeros Imagineers es la inclusión del microscopio gigante de la extinta atracción de Disneyland California, Adventure Through Inner Space en las primeras escenas de la película de Star Tours.

Un pequeño robot reparando a otro

En Star Tours montamos a bordo de un Starspeeder 3000 para realizar un pequeño tour estelar, pero guiados por el piloto androide novato Rex, cuyas habilidades pilotando la nave dejan bastante que desear. Debido a un error de navegación nos vemos de repente inmersos en medio de una batalla de naves espaciales y en nuestro intento de huir, llegamos a la estrella de la muerte, donde somos perseguidos por naves enemigas que intentan dispararnos. Afortunadamente conseguimos escapar y volver sanos y salvos al astropuerto.


Después de nuestro viaje, vamos directos a la sala mas grande del astropuerto. L'Astroport - Services Interstellaires es una sala enorme de videojuegos, donde nos recibe la simpática androide RXN, la novia de Rex.

L'Astroport - Services Interstellaires

Una de las atracciones más populares de Discoveryland y de todo Disneyland es Autopia. La versión de ésta atracción en Disneyland París, tiene su inspiración el programa de televisión Disneyland de Walt Disney. Uno de éstos programas, titulado The Magic Highway, contaba el progreso de la humanidad en cuanto a los transportes y construcción de carreteras.

Concepto artístico de Autopia

Para los vehículos se quiso crear un diseño futurista pero con partes de coches antiguos y dándoles un estilo art déco.

Entrada a Autopia

El viaje en Autopia es apacible y excitante a la vez, todo el mundo lo disfruta, pero sobre todo, los niños que aquí tienen la oportunidad de conducir un coche con motor de gasolina de verdad.

Los vehículos de Autopia en su recorrido

el recorrido funde la complejidad del diseñado para Disneyland California y la amplitud del de Florida. En nuestro vehículo atravesamos una pequeña carretera futurista, con sus carteles de publicidad que hacen referencia a un mundo aún por llegar.


En comparación con Tomorrowland, podéis ver que Discoveryland tiene prácticamente las mismas atracciones, pero cobran un sentido diferente con unas sensaciones muy distintas gracias a la novedosa temática y la infinita inspiración de los Imagineers.


-- DEDICADO A NEIL ARMSTRONG, EL PRIMER HOMBRE EN LA HISSTORIA QUE PISÓ LA LUNA (1930-1912) --