viernes, 16 de enero de 2009

Walt y su Reino Mágico: Del Sueño a la Realidad

El sueño de Disneyland ya era una realidad, y Walt se dio cuenta de que su recién nacida creación era sólo un bebé que requeriría toda su atención. Muchos piensan que una vez realizado el proyecto se dió la vuelta para continuar su trabajo con otras cosas, pero no fue así. Se le amontonaba el trabajo, con muchos proyectos cinematográficos que requerían su atención y el programa semanal de televisión Disneyland del que era el presentador principal, el programa diario Mickey Mouse Club, el largometraje animado de La Bella Durmiente en el punto álgido de su producción y los proyectos de películas de imagen real para competir con otros estudios.

Walt decidió que el mejor día para enfocar su atención en las crecientes necesidades de Disneyland era el sábado, cuando desconectaba de las presiones del estudio y podía concentrarse en el parque. Los sábados con sus hijas los pasaba ahora en su joven parque.

Walt con su nieto Chris en Disneyland

Walt se reunía muy temprano los sábados por la mañana con importantes miembros del personal de Disneyland para pasear juntos por el parque antes de que abriera sus puertas al público. Aveces discutían soluciones para los problemas más visibles, otras recababan toda la información posible sobre las reacciones de los visitantes a las atracciones, tiendas y restaurantes.

Pero estas reuniones no siempre eran de trabajo. Este era el día que Walt llevaba a sus nietos a Disneyland para compartir con ellos las experiencias que décadas antes había soñado junto a sus hijas. Cuando sus nietos iban a pasar el día con él, la pequeña estación de bomberos de Main Street en la que Walt construyó su apartamento privado, era su residencia de fin de semana.

La pequeña estación de bomberos en la que Walt tenía su
residencia para los fines de semana.

Vestido con pantalones de pinza y un sombrero de paja, Walt paseaba por Disneyland sin ser reconocido por el público, como un niño en un patio de juegos gigante, le encantaba jugar con los juguetes que había construído. A veces conducía él mismo el tren de vapor que rodeaba el parque.


Walt estaba viviendo su sueño. Fue capaz de compartir sus experiencias y crear momentos nuevos momentos memorables junto a su familia en el lugar que siempre había deseado

Fuente: The Disney Family Museum

1 comentario:

Sergio Recio Gamo dijo...

¡Genial tu artículo, como siempre!