martes, 13 de enero de 2009

Disneyland: Génesis

El Reino Mágico de Disneyland es un ejemplo del increíble genio de Walt Disney. Su habilidad para crear cosas que el público acepta entusiasmado mucho antes de que incluso sepan que lo desean.

Walt no seguía modas, las creaba. Confiaba en su instinto e intuición: sabía que si realmente quería algo, entonces al público le gustaría. Nunca se dejó llevar por sus detractores ni los que profetizaban el desastre de sus proyectos que proclamaban que sus ideas no eran nada prácticas o que sus sueños eran imposibles.

A finales de los años 30 del siglo XX, por ejemplo, cuando Walt sintió que había agotado toda su creatividad en el campo de los dibujos animados, lo arriesgó todo por su sueño de crear el primer largometraje de animación. A pesar de que sus detractores decían que no se podía hacer, Blanca Nieves y los 7 enanitos se convirtió en un éxito mundial.

A principios de los 40, Walt empezó a buscar una nueva forma de entretenimiento para disfrutar de su tiempo libre con sus hijas. pasó sus vacaciones en parques europeos e incontables ferias alrededor del mundo, pero no encontró lo que buscaba: un lugar donde toda la familia pudiese divertirse junta.

Walt pronto se dio cuenta de que la única manera de la que podía encontrar ese tipo de lugar era construirlo él mismo. Y eso fue exactamente lo que hizo.

Podría haber construído una simple versión en la costa oeste de Coney Island, poniendo a Mickey Mouse y sus amigos para decorar las típicas atracciones de feria. Sin embargo, una vez más confió en su instinto y arriesgó todo lo que tenía.

Coney Island a principios del S.XX

Esa proeza cambió la faz del entretenimiento para siempre, con el nacimiento del primer parque temático del mundo. Por fin, Walt tenía su parque familiar. Lo llamó "Disneyland", y se convertiría en un proyecto vivo en el cual enfocaría casi toda su energía durante los últimos 12 años de su vida, y su sueño era que se convirtiese en el lugar más feliz de la tierra.

BUSCANDO LOS INGREDIENTES

¿Donde encontró Walt la inspiración para la idea de su parque temático?

Resumidamente, Disneyland fue la culminación de experiencias personales y profesionales recogidas durante sus primeros 50 años de vida. la importancia de algunas de estas experiencias eran obvias, aunque algunas no lo parezcan.

En primer lugar la inspiración principal le llegó cuando pasaba los domingos junto a sus hijas en el parque como ya explicamos en el artículo anterior "Soñando Disneyland".

El Tio-Vivo de Griffith Park

Tras el éxito de Blanca Nieves y los 7 enanitos, el estudio de animación de Walt creció más de lo que cabía en su edificio de Hyperion Boulevard en Los Angeles. Se necesitaba un nuevo estudio más grande. Como era de esperar, sería bosquejado por el propio Walt que haría sus diseños en base a sus necesidades.

Descubrió el lugar apropiado en Burbank, pero el acuerdo le exigía comprar 50 acres, cuando sólo creía necesitar poco más de 20. No se interesó en el terreno hasta que recordó su idea del parque familiar. Quizá podía construirlo en el pequeño terreno extra.

Al mismo tiempo, quizás ese terreno extra podría cubrir otra necesidad que tenía desde los años 30. En aquella época un gran Mickey Mouse de neón saludaba a los que pasaban frente a los estudios de Hyperion. Los turistas curiosos solían llamar a la puerta para preguntar si podían pasar para ver el lugar donde vivía Mickey. Aunque Walt y sus animadores estaban sorprendidos por el interés del público, temían que los tours pudiesen ser poco prácticos, constantemente interrumpiendo su trabajo. Por el momento, con el terreno extra disponible, quizá podía crear su parque familiar y una casa para Mickey Mouse.


Mientras tanto, Walt empezó a planificar su nuevo estudio. Rompiendo con los tradicionales edificios de estilo español que dominaban el paisaje de California del Sur, Walt encargó al arquitecto futurista Kem Weber que diseñara el complejo con un nuevo estilo llamado "Art Moderne". Los edificios serían estilizadox con líneas horizontales y un look aerodinámico, mientras que amplias áreas de paisaje darían al estudio la agradable atmósfera de un campus universitario.

Walt se involucró mucho en el diseño funcional de los edificios del estudio. El edificio de animación se diseñó con una serie de alas que salían de un corredor central para que cada animador estuviese cerca de una ventana con luz natural. El túnel de los cimientos conectaba este edificio con el estudio de tinta y pintura, para que en los días lluviosos no se estropeasen los valiosos dibujos de animación al ser llevados de un edificio a otro.

Estudios de Walt Disney en Hyperion Avenue

Walt aplicó más tarde este tipo de planificación funcional en la construcción de Disneyland y también a un nivel mucho más alto cuando empezó la planificación de su ciudad experimental EPCOT.

El estudio se terminó en 1940, pero desafortunadamente, sus sueños de un parque familiar tuvieron que posponerse debido a la Segunda Guerra Mundial.

LOS JUGUETES DE WALT

A pesar de que la guerra estropeó los planes del parque junto al estudio, Walt continuó desarrollando gran número de diversos intereses, hobbies y tecnologías que - lo supiera o no - se unirían para permitirle crear el parque temático que soñaba.

Una de sus primeras influencias no estuvo relacionada con la tecnología de ninguna manera, sino que se centraba en la interacción personal humana. a finales de los años 30, Walt gozaba de una buena posición en la lista de gobernantes del Teatro Earl Carrol, uno de los más famosos clubs privados de ricos y famosos en Hollywood.

La participación de Walt en la operación de un teatro de entretenimiento en vivo influenció su interés y comprensión de los espectáculos en vivo. Mientras se desarrollaban sus planes para Disneyland, esta experiencia aseguró a Walt que a la gente disfrutaría de este tipo de espectáculos como "The Golden Horseshoe Revue" que tiene lugar en Frontierland. Pero más que eso, también le enseñó laimportancia de la interacción personal entre los visitantes y los Cast Members o Miembros del Reparto del parque (así es como se llama a los empleados de los parques Disney, considerando que son actores interpretando un papel). Así los visitantes se convertirían también en protagonistas del espectáculo.

En un sentido más físico, el mundo exterior que rodeaba la vida diaria de Walt jugó un papel significativo ayudándole a comprender la importancia de crear una atmósfera temática. A principios de los años 20, cuando Walt llegó a Los Angeles, la arquitectura de la ciudad se centraba en un revival del período español. Las casas y edificios estaban "tematizados" para reflejar la herencia de California del Sur. Hasta los estudios de Walt Disney en Hyperion tenían este aspecto español.

Walt se dio cuenta de que tan importante era la temática como un cuidado contraste y variedad en los temas para crear mayor interés. Tan sólo a unas mills del estudio, Walt y sus animadores pasaban frecuentemente sus hora de comida en el Tam O'Shanter Inn. Pasaban allí tantas horas que , de hecho, pronto se llamó al restaurante "La Comisaría Disney". El restaurante, que abrió en 1922, es todavía hoy un famoso lugar. Fue diseñado por el director de arte cinematográfico Harry Oliver como una versión fantástica de una casa de campo escocesa. El Tam O'Shanter sin duda influenció fuertemente el dese de Walt de crear restaurantes temáticos en Disneyland. También dió la idea a Walt de encargar a diseñadores cinematográficos el diseño de los edificios y atracciones del parque. Años después, cuando pidió a su amigo y vecino Welton Beckett que le ayudara en el diseño del parque, Welton le dijo a Walt que el talento que necesitaba lo tenía dentro de su propio estudio. Un arquitecto no podía capturar los sueños y visiones que vivían en la mente de Walt, le dijo Welton, pues era necesario un tipo especial de artista, y Walt tenía los mejores del mundo.

Walt había tenido al menos una experiencia de primera mano encargando la construcción de un edificio temático. en la parte trasera de su finca Los Feliz, tenía una casita de juegos para sus hijas, hecha a similitud de la casa de los enanos de Blanca Nieves.

Pero los intereses de Walt a menudo se centraban en las nuevas tecnologías que pudieran ayudarle a contar sus historias y crear sus mundos de fantasía. Para su sinfonía animada Fantasia, Walt y su equipo inventaron un nuevo sistema de sonido llamado Fantasound, el precursor del Estéreo. Sistemas de audio especiales se instalaron en teatros selectos para el estreno, para reproducir los diferentes canales de sonido. Para crear el efecto Fantasound, los ingeniero de Walt trataron de figurar cómo hacer que las bandas ópticas de la película activaran o desactivaran los altvoces de la sala. Por ejemplo, la música de la escena del remolino en el segmento del Aprendiz de Brujo, se movía alrededor de la sala, de altavoz a altavoz mediante el uso de este control óptico. Años después, el uso de señales de audio para controlar sistemas electrónicos tendría un gran efecto en los futuros proyectos de Walt.

Quizás la influencia más significativa ocurrió en 1946, durante un viaje a Nueva Orleans. En una visita a una tienda de antiguedades en el barrio francés, Walt compró un pájaro mecánico musical. Se lo llevó a su taller y pidió al ingeniero Roger Broggie que tratase de averiguar cómo funcionaba. Walt enseguida empezó a pensar en transformar sus producciones animadas en 2D en una nueva forma tridimensional.

En agosto de 1948, tuvo lugar el acontecimiento que se convertiría en el impulso final que llevaría a Walt hacia la realización de su sueño. Invitó al animador Ward Kimball a la Feria del Ferrocarril de Chicago. Además de fascinarse con las locomotoras de vapor, Walt observó cómo estaba diseñado el lugar, en diferentes zonas temáticas como el viejo oeste o Nueva Orleans. Estas áreas temáticas permitían ver cada tren en su contexto apropiado y ayudaban a contar la historia de su pasado.

En el mismo viaje, Walt visitó la Henry Ford Greenfield Village. Allí los visitantes exploraban calles con una variedad de edificios históricos, desde la tienda de bicicletas de los hermanos Wright hasta el taller de Thomas Edison. El parque estaba circundado por un tren de vapor y bordeado por un lago en el que había un barco.

Cuando Walt volvió de su viaje, puso dos importantes planes en marcha. Primero puso a Roger Broggie a trabajar en la construcción de un trenecito de vapor en miniatura llamado "Lilly Belle", en honor a su esposa, Lillian. En segundo lugar, envió un memorandum al director artístico y storyman Dick Kelsey, veviviendo su largamente aletargada idea de construir un parque de atracciones en el estudio. Dick había contribuído con su talento al trabajo de algunos de sus clásicos como Pinocho, Fantasía, Dumbo y Bambi y en aquel momento se encontraba trabajando en Alicia en el País de las Maravillas. No sorprende entonces que la descripción escrita que recibió Dick incluyera elementos similares a los de Greenfield Village.

Por aquella época, Walt puso al animador Ken Anderson del personal del estudio para trabajar en un proyecto muy especial. Durante muchos años, mientras Walt viajaba alrededor de los EEUU y del mundo, fue coleccionando muebles en miniatura, sillas, mesas e incluso pequeños paisajes. Cuando sus amigos y asociados descubrieron la colección, también empezaron a comprar miniaturas para Walt. Mientras la colección crecía, Walt decidió crear un escaparate público. pidió a kent que le ayudase a diseñar y fabricar una serie de pequeños edificios para la colección, y desarrollar una población de pequeñas personas animadas que vivirían en la pequeña ciudad. Aunque los detalles del concepto no se habían desarrollado, la idea de crear diversiones tridimensionales empezaba a cristalizar en la mente de Walt.

Terminando la década de los 40, ocurrió un evento simbólico. El 24 de Diciembre de 1949, Walt puso en marcha la máquina de vapor del trenecito "Lilly Belle" en un plató del estudio. El sonido del silbato, haciendo eco en el cavernoso plató fue la señal de los acontecimientos que tendrían lugar en la década de los 50, que harían que el parque de Walt se convirtiera en una realidad.

Con los ingredientes reunidos para el concepto de Disneyland, Walt se estaba preparando para cocinar el banquete.

LA HORA DE LA REALIDAD

Walt continuó recibiendo peticiones de visitas al estudio por parte de ávidos fans, y con los planes de su parque familiar en el estudio todavía aparcados, dichas peticiones quedaban por mucho tiempo sin respuesta. En 1941, como parcial solución al problema, Walt produjo la película documental "The Reluctant Dragon", protagonizada por el humorista Robert Bechley, que recorría el estudio buscando a Walt e iba aprendiendo todo sobre la animación yendo de edificio en edificio. Con ello, en lugar de apaciguar, aumentó el interés del público.

A principios de los 50, con el estudio recuperándose de los problemas financieros de los años de la guerra, Walt por fin pudo volver a poner su mirada en su terreno extra de la parte trasera del estudio. Su hermano Roy, que cuidaba de la parte financiera de la empresa, se mostraba dubitativo en cuanto a la idea del pequeño parque y frecuentemente expresaba sus dudas a Walt.

Walt sobre Lilly Belle, su tren en miniatura en la parte trasera de sus estudios
Walt siempre sabía intuitivamente que si algo le resultaba divertido, al resto del mundo también. Su trenecito "Lilly Belle" recorría una vía de media milla a través de un hermoso jardín en su casa de Holmby Hills. Al encender las calderas de vapor y viajar en el tren a toda velocidad se había convertido en uno de sus pasatiempos favoritos. Sentía que si le gustaba montarse en su mini-tren, a los demás les gustaría también. Si sentía nostalgia de la América de su niñez, los demás también la sentirían. Si le fascinaba el viejo oeste, los demás disfrutarían de la oportunidad de montase en una diligencia de verdad o viajar por un río en un barco de vapor. Sabía que ya era hora de hacer realidad su sueño de un parque familiar.

En 1951, Walt contrató al artista Harper Goff que trabajaba para la Warner Brothers, pidiéndole que dibujara algunos planos y bodetos para un parque de diversiones con un estilo western que pudiera caber en el terreno trasero del estudio. Al mismo tiempo se trajo al estudio al entrenador de caballos Owen Pope y a su mujer en un camión para que empezaran a criar caballos para el parque.

Analizando estos acontecimientos clave con interés, su hermano Roy empezó a darse cuenta de que Walt hablaba en serio sobre su sueño.

Un artículo en el Burbank Daily Review del 27 de Marzo de 1952, anunciaba con excitación que Walt construiría Disneyland en la misma ciudad. El artículo describía el parque con detalle, pero un año después, los planes cambiarían enormemente.

Parece que el estado de California planeaba construir una autopista en la propiedad del estudio donde Walt quería hacer su parque. Y al mismo tiempo, las ideas de Walt empezaban a salirse del pequeño trozo de tierra. Había que buscar otro lugar.

Se dio la misión al Stanford Research Institute de buscar un terreno más apropiado. Los planes de crecimiento proyectados de California del Sur, impulsados por la recientemente planeada autopista, apuntaban a un campo de naranjos en Anaheim, a 35 millas al sur del estudio.

En diciembre de 1952, se creó WED Enterprises. La empresa que hoy se conoce como Walt Disney Imagineering, obtuvo el nombre de las iniciales de Walt (Walter Elias Disney). Walt hurgó en sus propios bolsillos e invirtió su dinero personal para pagar a un pequeño grupo de sus artistas de animación y a algunos de los mejores directores de arte de Hollywood para empezar seriamente a trabajar en Disneyland. Más tarde llamaría a los miembros de su equipo creativo "Imagineers"

A partir de ahí sólo faltaba encontrar inversores financieros.

Roy finalmente aceptó que el proyecto de su hermano iba en serio. Además de poner dinero de la Walt Disney Productions, Roy ayudó a encontrar dos grandes inversores.

Walt ideó un medio para que esos inversores no sólo invirtieran capital, sino que además ayudasen a promocionar Disneyland. La recién creada cadena de televisión ABC acordó poner dinero a cabio de que Walt creara un programa semanal. Walt desarrolló un show llamado "Disneyland", que periódicamente daba noticias sobre la construcción y creación del parque. El segundo mayor inversor fue la Western Publishing Company, que ya trabajaba con Disney publicando libros de cuentos basados en sus películas, y se encargó de publicar una serie de cuentos que tenían lugar en Disneyland.

Cuando Walt y sus diseñadores empezaron su trabajo, el diseño de Disneyland empezó a tomar forma rápidamente. Todo el mundo tiene una ciudad natal, y Walt siempre consideró que la suya era Marceline, Missouri. Para dar la bienvenida a los visitantes a Disneyland, Walt los invitaría a visitar su pueblo, su hogar. Un corredor ambientado como una versión idealizada de una calle principal de un pueblo del medio oeste, llevaría a los visitantes al corazón de Disneyland. Desde MAIN STREET, podrían elegir entrar a una serie de tierras, cada una basada en un mundo de la imaginación y el corazón de walt y habitado por los personajes que tanto amaba.

Su fascinación con la historia y el viejo oeste se encontrarían en FRONTIERLAND. Su interés por la naturaleza se ambientaría en sus documentales de la serie "True-Life Adventures" en ADVENTURELAND. Los personajes de los cuentos de hadas de las películas animadas que construyeron su carrera, cobrarían vida en FANTASYLAND. El público no lo podía percibir, pero Walt también tenía planeado mostrar la vida del futuro. Su sueño de permitir que la tecnología americana sustituyese a los ladrillos para un mañana mejor se mostraría en TOMORROWLAND.

En 1954, con la tierra comprada, la financiación inicial obtenida, y el terreno planificado, se empezó a construir el sueño. Las historias de la construcción Disneyland son legendarias. Desde el fondo del río de Frontierland, que se secó la primera vez qeu lo llenaron, hasta los Dumbos voladores que eran demasiado pesados para el armazón de la atracción, estaba claro que nada igual se había construído antes. Aunque el ritmo del a construcción fue acelerado para que estuviese acabado el día planificado de la inauguración, todavía había algunas costuras a la vista cuando Disneyland abrió sus puertas el 17 de Julio de 1955.

Autores: David Mumford Bruce Gordon